lunes, 28 de mayo de 2012

El Presidente de la República más pobre

Mujica, el presidente más pobre

Dino Cappelli | Montevideo

Vive en su chacra de las afueras de Montevideo, en Rincón del Cerro, tal como había prometido. Lo rodea su esposa, la senadora Lucía Topolansky, la inseparable perra Manuela –nada de raza, nada de abolengo canino-, sus cultivos y mucho verde. Eligió para quedarse el lugar en el mundo que encontró hace años y le atrapó.

Desde allí dona a fondos de ayuda social un 90% de su salario, establecido en unos 12.500 dólares americanos. Cada mes, 'Pepe' Mujica recibe 250.000 pesos por su tarea como Presidente del Uruguay y Comandante en Jefe, pero de allí sólo rescata para su manutención mensual unos 20.000 pesos. El resto se distribuye desde el Fondo Raúl Sendic, que administra su fuerza política, el Movimiento de Participación Popular, que ayuda a emprendimientos productivos hasta simples colaboraciones, y ONG que colaboran con viviendas. Dice a los cuatro vientos que "con ese dinero me alcanza, y me tiene que alcanzar porque hay otros uruguayos que viven con mucho menos".

Es el mismo que propone donar las jubilaciones presidenciales –esas astronómicas cifras que permanecen cobrando los ex presidentes constitucionales del país- y el mismo que utiliza un simple Chevrolet Corsa como vehículo de transporte oficial. A muchos años de la moto Vespa que utilizó para llegar al Parlamento a la salida de la dictadura, ya ungido como diputado, Mujica ha mantenido su perfil. Más acicalado que en épocas de proselitismo político, igualmente el protocolo es algo bien alejado de sus intenciones habituales.

El último ejemplo lo ubicó en la ferretería del barrio Paso de la Arena, hacia donde fue para adquirir una tapa para inodoro. Compró lo que iba a comprar, y acto seguido aceptó una invitación informal de los jóvenes de la zona, nucleados en el humilde club de fútbol Huracán. Sin seguridad, sin eufemismos, Mujica brindó una sencilla charla de aliento a los futbolistas que participan en el torneo de la Segunda División Profesional... aferrado a la tapa del inodoro recién adquirida.

De repente un Volkswagen Fusca, celeste, muy bien conservado, llegó a estacionarse frente al gimnasio del club. De alpargatas, con equipo deportivo, el Presidente dedicó varios minutos a los jóvenes deportistas, y prometió mayor atención a la institución además de convenir en "comer un asadito si el club asciende a Primera". Se sacó fotos, aceptó fotos, concedió abrazos y se fue con el aplauso de todos, abrazado a su perra Manuela que a estas alturas del mandato ya entiende de absolutamente todos los temas.

Ya de regreso a su chacra –esa finca que a lo lejos es custodiada por efímeras fuerzas policiales aceptadas a regañadientes por el mandatario uruguayo- Mujica continúa con su día. Revisa la tierra, mientras declara su auto VW Fusca como único patrimonio, valorado en 1.945 dólares.

De acuerdo a la última declaración jurada que presentó a la Junta de Transparencia y Ética Pública, Mujica sólo es dueño de este coche, mientras la chacra figura a nombre de la primera dama y senadora Topolansky, la cual también dona parte de su salario. Sin cuentas bancarias, sin deudas, el hombre dice dormir tranquilo, y asegura que espera culminar su mandato para descansar, más tranquilo aún, en su chacra de Rincón del Cerro.

Fuente: El Mundo

lunes, 21 de mayo de 2012

El Sentido Pedagógico de la Descentralización Educativa

El Sentido Pedagógico de la Descentralización Educativa

Escribe: Patricia Correa Arangoitia

Jefa de Coordinación Regional del MINEDU
Militante de Constructores Perú

Garantizar que los nuevos millones de estudiantes peruanos en la Educación Básica logren aprendizajes de calidad y que se desarrollen plenamente sólo se puede sostener en un sistema de gestión ágil y eficiente, que ponga como centro y por delante al estudiante y su derecho a la educación, en función de las necesidades de los ciudadanos.

En el Perú tenemos cerca de setenta mil instituciones educativas, cuya gestión resulta inviable desde el Ministerio de Educación, es decir, desde el ámbito nacional. Por ello, cobra sentido la discusión y el camino iniciado para configurar un modelo gestión descentralizada en el Perú que garantice un mejor servicio educativo; que responda al modelo de Estado unitario y a la vez diverso, capaz de dar lineamientos nacionales; que garantice que todos los estudiantes, estén donde estén, desarrollen competencias suficientes.

Bajo la rectoría del Ministerio de Educación (Minedu) se han establecido pactos con cada gobierno regional, alineando siete prioridades de política. Sobre esa base se ha iniciado una ruta por seguir para avanzar en el fortalecimiento de una gestión educativa descentralizada, que busca fortalecer una relación intergubernamental, garantizando una gestión educativa que apunte a lograr aprendizajes en el aula y con miras al proceso de fortalecimiento de la escuela.

Una vez al mes el Minedu se reúne con cada gobierno regional para ordenar y clarificar las competencias y funciones de los tres niveles de gobierno en educación, así como definir la reestructuración de las instancias de gestión educativa en el  modelo de gestión con enfoque territorial y en función de garantizar el servicio educativo, como sucedió con la movilización del buen inicio del año escolar 2012. Avanzar con el Plan de Desarrollo de Capacidades también es otro punto.

Asistimos a un proceso que parte de un enfoque del derecho a la educación y del servicio al ciudadano, es decir, apuntando a que todos los estudiantes logren aprender y tengan iguales oportunidades. El rol de los gobiernos regionales y locales es clave para garantizar los procesos de reformas en las instancias de gestión educativa de manera prioritaria y central, donde la institución educativa se convierte en la primera y principal instancia de gestión del sistema peruano.