miércoles, 20 de enero de 2016

La educación como política de Estado

El legado en la educación

Editorial Diario Oficial El Peruano

En su reciente viaje a Washington, el presidente del Consejo de Ministros, Pedro Cateriano, resaltó que el legado más importante del jefe del Estado, Ollanta Humala, está en el campo educativo, y se mostró muy optimista de que los siguientes gobiernos continúen los proyectos que dejará la actual administración.

Desde el 28 de julio de 2011, el presidente Humala colocó la educación como uno de los principales pilares de su gestión. Hoy, las riquezas de las naciones no se miden por la explotación de materias primas, sino por su capacidad de innovación en sus diversos campos productivos. América Latina sufre una desaceleración ante la caída de los precios de los commodities y aún no ha podido transitar por la diversificación productiva de su economía.

En la actualidad, un país que no invierte en la investigación e innovación tendrá problemas para su desarrollo durante los próximos años.

Por tal motivo, el presente Gobierno lanzó un profundo proceso de reformas que está enfocado, como indica el Ministerio de Educación (Minedu), en la revalorización de la carrera docente, la mejora de la calidad del aprendizaje, la modernización de la gestión educacional y el cierre de la brecha de la infraestructura educativa.

Para lograr dicha meta, el Gobierno consiguió lo que anteriores administraciones no pudieron: el aumento paulatino del presupuesto de la educación. El año pasado llegó al 4%.

El Minedu impulsó la carrera magisterial con el propósito de atraer el mejor capital humano. Para este fin desarrolló un concurso, en el cual 200,000 postularon y solo ingresaron 8,000 a dicha carrera.

Además, respaldó toda política que significara un justo aumento de sueldos de los profesores, pero esta se basó en los principios de la meritocracia. En la evaluación de 180,000 maestros de todo el país, solo lograron aprobar 55,000, a los cuales se les otorgó un incremento del 40% de sus remuneraciones. También se seleccionó por examen a 15,000 directores, que recibirán capacitación adicional en gestión y liderazgo. En cuanto a los estudiantes, la inversión por alumno aumentó de 650 a 1,000 dólares con el objetivo de alcanzar la excelencia. Y en forma especial, para los más pobres se diseñó Beca 18, que ha beneficiado a 83,000 peruanos en el país y en el extranjero.

Para cerrar la brecha de la inversión en infraestructura educativa, la Presidencia ha destinado la cifra histórica de 13,000 millones de soles.

Los principales beneficiados han sido los alumnos de las escuelas de las regiones y las zonas rurales, donde se han construido y rehabilitado alrededor de 4,000 planteles. Además, los colegios de alto rendimiento aumentaron a 22 con la implementación de nuevos centros en diversas regiones del país.

Lejos de toda posición populista y cortoplacista, lo cierto es que los frutos de este intenso trabajo se verán en el mediano y largo plazo. Solo esperamos que la política de Educación, como indica el ministro Jaime Saavedra, deje de ser de gobierno para convertirse en una política de Estado.

Un país que no invierte en la investigación e innovación tendrá problemas para su desarrollo en los próximos años. Por tal motivo, la educación se vuelve cada vez más importante.


Fuente: El Peruano

No hay comentarios.: