martes, 20 de marzo de 2012

Beatriz Merino y su apuesta por una Presidenta para el Perú

Beatriz Merino, en entrevista de Ana Núñez: “Nada le haría mejor a nuestro país que tener una mujer como presidenta”

Ex primera ministra, ex defensora del Pueblo y recientemente nombrada representante de quienes son acreedores de la deuda agraria.

-Tras su salida de las AFP, usted llamó a esta nueva etapa de su vida “de reinvención”. ¿Por qué?

–La reinvención significa la capacidad de tener una nueva visión sobre sí misma, de preguntarse dónde estoy y dónde quiero estar en los próximos cinco años o en los próximos días, y qué tengo que hacer para estar en ese lugar. Uno debe mantener la capacidad de no ser autocomplaciente con lo que uno ha logrado o con lo que uno es, y eso exige una reinvención. Esa es la modernidad y la juventud real: la capacidad de seguir teniendo objetivos, visiones y sueños.

–¿Y un nuevo sueño suyo es ser la primera presidenta del Perú?

–Nuestro país necesita a una mujer como presidenta porque se debe brindar la oportunidad a una persona que ejerce sus sentimientos sin temor, que sabe mostrar. En este país tan dolido, con tanta gente abandonada y que se siente abandonada, es necesario ese instinto maternal, que no es un tema biológico. Para entrar a ese Perú reinventado, nada le haría mejor que tener una mujer al frente. Ese sí es un sueño mío.

–Por esa convicción, y sabiendo que nada la motiva más que representar a los peruanos más vulnerables, ¿qué mejor oportunidad para ello que ser quien conduce el rumbo del país?

–No es un tema personal, así como he dicho que no es un tema de género. El Perú tendrá que encontrar a esa mujer, ese liderazgo que requiere. Pero yo sí creo que es momento. Yo veo con entusiasmo monumental a Argentina, Chile, Brasil, pareciera que ahora México, Alemania, Inglaterra, Estados Unidos casi… hace 50 o 60 años las mujeres ni votábamos, no podíamos elegir. Entonces, a mí me parece extraordinario que en una generación ya estemos en capacidad de dirigir y creo que en este país ya lo hemos demostrado. Lo único que falta es que aparezca esa candidatura que el país respalde.

–Más allá de su decisión sobre una posible candidatura, lo cierto es que hay un fortalecimiento de la figura de la mujer en la política. A don Isaac Humala le ha gustado mucho su teoría al respecto y ha agregado que la fuerte presencia de Nadine Heredia podría ser el nacimiento de un matriarcado en el Perú…

–Bueno, yo escucho esos comentarios con gran ternura… Tengo un aprecio personal por don Isaac desde mis años en la Defensoría del Pueblo, él tenía la bondad de asistir a las sesiones y en alguna oportunidad me escribió una carta personal que guardo con mucho cariño. Lo que él dijo es que le había parecido muy interesante lo que dije en relación con la Primera Dama.

–Usted salió al frente de las críticas en su contra…

–Yo dije varias cosas. En primer lugar, ya no está de moda eso de que los hombres llevan la voz cantante en los matrimonios. En segundo lugar y en relación directa con Nadine Heredia, dije que la democracia más consolidada del mundo occidental moderno es la de Estados Unidos, y ¿qué pasó con la señora Hillary Clinton después de haber sido ocho años primera dama? Fue elegida senadora de uno de los estados más importantes, Nueva York; y posteriormente fue una extraordinaria precandidata presidencial que compitió cuerpo a cuerpo con el actual presidente Barack Obama en las primarias. Si le hubiera ganado, habría sido la primera presidenta mujer de los Estados Unidos. Entonces, ¿qué tiene de malo que una mujer, después de haber sido Primera Dama, intente servir a su país en los cargos más importantes como senadora, canciller o presidenta? ¿Cuál es la razón de criticar a la señora Heredia si ese fuera su deseo?

–Usted no ve ningún problema…

–Ninguno. Y qué magnífico sería que ella se convirtiera en la mujer más respetada de este país durante 10 años. Ella o cualquier otra. Tenemos que empezar del pasado. En este caso es algo así como “compra uno y te damos dos”. Los peruanos votaron por Ollanta Humala y ahora tienen a su lado a una mujer con talento político y ganas de servir a su país en la vida pública. ¡Qué bueno! Ya el Perú decidirá cuál es el resultado de esa gestión que aún no tiene ni un año. Hasta ahora son buenos… Pero a mí sí me molesta ese tipo de ataques a la señora Heredia, por quien guardo un aprecio personal.

–Lourdes Flores ha expresado su interés; más allá de las diferencias políticas, Keiko Fujimori también estará en la partida; usted ha dicho que lo va a pensar…

–Yo solo he sonreído… Los hombres deben sentirse un tanto amenazados, ¿no? No debieran, ellos han gobernado este país por casi 200 años y ahora le toca a una mujer.

–Y usted ha dicho que nuestro país ha tenido la mala suerte de tener malos gobiernos…

–Pero ya esto se está corrigiendo. Además, el país ha vivido en dictaduras, una tras otra, ha vivido en corrupción. Pero debemos mirar el pasado solo para aprender de nuestros errores y no cometerlos más. Las épocas de la violencia, de violaciones de derechos humanos, de corrupción, no pueden volver más. Somos un país con el derecho de encontrar la felicidad para todos, sin dejar a un tercio de la población atrás.

–Usted se ha calificado como liberal sin temor por el rechazo que eso podría generar en ese tercio de gente al que alude…

–Cuando empecé la vida pública con nuestro premio Nobel Vargas Llosa, nuestras ideas eran las de una minoría absoluta. Hoy podemos ver que en la economía esas ideas han triunfado, traen el desarrollo económico y logran que poco a poco se vaya reduciendo la pobreza. Pero no solo en el Perú, sino en el mundo. El Muro de Berlín ya se cayó. Si ese es el liberalismo que muchos propugnamos y pensamos que debe ser una opción electoral en el Perú, lo que debería quedar fuera de esa opción electoral son los radicalismos de izquierda y los radicalismos de derecha, que solo buscan implantar la intolerancia, la discriminación, a veces el racismo, la destrucción y la violencia. Entonces, el Perú tiene que discurrir entre una izquierda moderna y una derecha moderna, entre un liberalismo democrático y defensor de los derechos humanos y una izquierda que respete las economías libres y las libertades.

–El liberalismo que propugna nos ha regido en los últimos 3 gobiernos? ¿No se siente representada por ellos?

–Por más que algunos se autoproclamen, yo no me siento representada en ninguno de ellos porque el liberalismo trae consigo una cantidad de propuestas que no han sido abordadas. No se trata de administrar la economía, se trata de acometer lo que está pendiente en la reforma del Perú. Hoy, por ejemplo, tenemos el problema de la terrible minería ilegal que trae lo peor a una sociedad, pero también es verdad que es una obligación del Estado trabajar en cómo incorporar a esos empresarios privados al mundo de la formalidad. No se trata de salir a destruirlos, sino incorporarlos a la formalidad. ¿Quién habla de eso?

–Finalmente, hoy tiene nuevo encargo, es representante de los acreedores de la deuda agraria…

–Lo primero que se debe decir es que el presidente Humala ha heredado este problema. Es evidente que los primeros meses de gobierno debían ser de ordenamiento (además lo ha hecho muy bien, acuérdese de la inestabilidad económica que había). Una vez pasado eso, es importante poner en la agenda pública temas pendientes de solución. El Colegio de Ingenieros, y otros bonistas, se han acercado a mí diciéndome: “necesitamos que se cumpla con nosotros como alguna vez se cumplió con los extranjeros…”.

–Pero es una deuda que alcanzaría los 4 mil millones de soles…

–No, la propuesta que me han traído tiene varios elementos. El primero es que no se trataría de un pago en efectivo, sino de un canje de bonos que hoy están emitidos en una moneda que ya no existe por bonos en la moneda actual. Para ello, evidentemente, como dijo el Tribunal Constitucional hace once años, hay que actualizar el valor. Hecho eso, mi sugerencia es que la Administración Tributaria podría encargarse de recibir estos bonos y que si alguien tuviera deudas tributarias con el Estado, debiera compensarse. El tercer aspecto es que ellos están dispuestos a donar el 10% de sus nuevos bonos a una fundación de inclusión social, que en línea con la política de Estado del presidente Humala pudiera tener fondos para dar becas en países de más desarrollo educacional a los peruanos más pobres y para que se pueda hacer inversiones productivas en zonas de cultivos alternativos de coca. A mí me han pedido que lidere esa fundación, con lo cual se compraron mi corazón y creo que hay que decirles al presidente Humala y al ministro de Economía que esta es una extraordinaria oportunidad para terminar este tema tan bochornoso para la historia del Perú y sobre todo para evitar daños para el Estado. Aquí no está en discusión la deuda, hablamos de voluntad política.

Fuente: La República

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