sábado, 7 de enero de 2012

Revocatoria para impedir reformas del espacio público y del transporte

La arena política

Escribe: Gustavo Guerra-García

La política comunicacional de un presidente de la campaña de la revocatoria la lideran un líder de los ambulantes que se resiste a la autoridad, un grupo de mototaxistas que rechaza la reforma de transportes y un abogado que cobró decenas de miles de soles como abogado de la administración anterior en asesorías de diverso tipo. Y… ¿para qué se esfuerzan tanto los revocadores en buscar 400,000 firmas y revocar a la alcaldesa y a 13 regidores? Pues, para promover el desacato a la autoridad y evitar que las reformas del transporte, de la seguridad ciudadana y el ordenamiento ambulatorio funcionen.

La revocatoria tiene el apoyo disimulado de quienes perdieron las elecciones y no tienen la valentía de dar la cara en este proceso. Les irrita que pueda funcionar un gobierno de centroizquierda eficiente y transparente. ¿Y qué quieren los perdedores de las elecciones pasadas? Por ejemplo, en la Costa Verde su objetivo es lotizarla y convertirla en un negocio inmobiliario y de Hoteles que estaban destinados a tener en el borde costero de Lima a muchos pudientes propietarios que terminarían sintiéndose y haciendo sentir a los demás que son los dueños de la playa. ¿Cuál es el programa de la coalición de izquierda que ganó las elecciones? Pues, convertir a la Costa Verde en un espacio público a través de inversiones que aseguren que la playa y su contorno sean de todos.

La revocatoria se orienta tristemente a tratar de paralizar las reformas del espacio público y del transporte. Si el proceso prospera se perderá lo avanzado. Nunca ningún alcalde intentó ordenar el transporte en Lima. A los alcaldes los asustaron los costos políticos de una reforma que requiere reducir las flotas, consolidar empresarialmente a las empresas, poner a los trabajadores en planillas y simplificar las rutas. Para lograr esto se requiere un enorme compromiso. Susana Villarán lo tiene y lo demuestra: el plan de adecuación para las empresas en cinco proyectos que implican resolver 40% de la demanda de viajes en Lima está en marcha, y los procesos de reordenamiento también, y comenzaron por la Túpac Amaru y la Abancay.

Fuerza Social prioriza el transporte de las mayorías: el transporte público que es usado por el 80% de los limeños. Por eso en todas sus intervenciones prioriza ampliar el espacio para el transporte público con carriles exclusivos. Muy distinto a las políticas de los últimos doce años que estuvieron diseñadas para el transporte de vehículos particulares. ¿Qué quieren los revocadores en este caso?: fomentar el desacato y evitar que las empresas respeten las nuevas reglas de modo de evitar la transformación del sistema, y seguir entregando los proyectos de transporte urbano a operadores extranjeros.

Fuente: Diario 16

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