martes, 27 de septiembre de 2011

Perú, uno de los 6 países del mundo con mayor biodiversidad

PNUD: Perú, uno de los 6 países del mundo con mayor biodiversidad

Perú figura entre los seis países más ricos en biodiversidad del mundo, con un capital natural que representa más del 22 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) y al menos el 24 por ciento de las exportaciones del país.

El informe presentado ayer por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), titulado “América Latina y el Caribe: una superpotencia en biodiversidad”, indica que Perú, Brasil, Colombia, Ecuador, México y Venezuela forman parte del grupo de países con mayor diversidad natural del planeta.

América del Sur representa el 40 por ciento de la biodiversidad de la Tierra y más de una cuarta parte de los bosques existentes en el planeta.

La consejera del PNUD para América Latina, Emma Torres, destacó la numerosa variedad de flora y fauna existente en el Perú, a la vez que destacó el éxito que ha tenido en el mercado mundial productos como el café y el cacao del Perú.

El documento señala que el Perú tiene 84 de las 117 zonas de vida del planeta y 28 de los 32 climas del mundo, además de contar con unas 25,000 especies de flora, lo que representa el 10 por ciento de la diversidad existente en el mundo.

Además es reconocido como uno de los países con mayor diversidad de peces, el segundo país con mayor diversidad de aves, y tercero en anfibios y en mamíferos.

Este patrimonio biológico inigualable contribuye de manera cuantificable a la economía nacional, ya que sustenta más del 22 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) y al menos el 24 por ciento de las exportaciones.

Al respecto, el informe indica que el Perú es uno de los países más ricos en recursos pesqueros y el segundo en el mundo con mayor producción pesquera, después de China, habiendo exportado en el 2010 cerca de 2,526 millones de dólares.

La agricultura peruana es una actividad que emplea a cerca del 26 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) y que en 2010 representó cerca del 7.5 por ciento del PBI y alrededor de 3,165 millones de dólares en exportaciones.

Fuente: El Pueblo

jueves, 22 de septiembre de 2011

Los nuevos dueños del mundo

Los países desarrollados ya no son los dueños del mundo

Naciones Unidas. Mandatarios de la región exigen una “revolución” en la ONU. La Asamblea General de la ONU es escenario de una rebelión de los países emergentes, en demanda de una mayor participación en la gobernanza mundial.

Pilar Valero. Nueva York. EFE.

Latinoamérica dijo a los países desarrollados que ya no pueden seguir siendo los dueños del mundo y reclamó unida en la ONU la reforma de los organismos multilaterales.

La crisis es “demasiado grave para ser manejada por un pequeño grupo de países y todos tienen el derecho de participar en las soluciones”, afirmó la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, en el cónclave de mandatarios de 193 países en Nueva York.

Roussef, que ha sido la primera mujer en la historia en inaugurar la Asamblea General de la ONU, pidió una reforma de las instituciones multilaterales, con un incremento de la participación de los países emergentes, que son –dijo–los “principales responsables del crecimiento en la economía global”.

Reiteró que Brasil está preparado para asumir su responsabilidad como miembro permanente del Consejo de Seguridad, máximo órgano de decisión de Naciones Unidas y en el que tienen poder de veto Francia, China, Estados Unidos, Reino Unido y Rusia.

El presidente de México, Felipe Calderón, abogó también por una reforma integral del Consejo de Seguridad, para que “no siga siendo la decisión de una minoría la que prevalezca sobre temas internacionales”.

“No podemos permitir que el máximo organismo multilateral se convierta en la toma de decisiones de solo unos cuantos”, subrayó Calderón, recordando que las normas del Consejo de Seguridad “no han sido revisadas en más de cuarenta años”.

“Necesita una revolución”

“La ONU lo que necesita es una revolución no solo una reforma”, dijo a Efe Evo Morales en los pasillos de la ONU.

La jefa de Estado argentina, Cristina Fernández, incidió en que el equilibrio mundial con el que nació la ONU tras la Segunda Guerra Mundial “hoy está roto”.

El Consejo de Seguridad sirve ahora “solo para el posicionamiento de sus integrantes”, denunció en su intervención.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, abogó por un papel central de la ONU de mediación en los conflictos mundiales y opinó que ésta será la década de América Latina y el Caribe por haber logrado un “entorno de estabilidad política y económica”.

La demanda palestina de reconocimiento como Estado independiente en la ONU y la crisis económica que alienta la necesidad de reformas dominan los debates de los dirigentes mundiales, con numerosas reuniones paralelas.

Los países latinoamericanos han expresado una postura casi unánime en favor de la entrada de Palestina en la ONU como Estado independiente, demanda que Estados Unidos amenaza con vetar.

Entretanto, se negocia en Nueva York como posible paso intermedio una propuesta del presidente francés, Nicolas Sarkozy, de dar a Palestina el estatus de país observador en la ONU, al igual que lo tiene El Vaticano, con el plazo máximo de un año para que llegue a un acuerdo de paz definitivo con Israel.

Otros temas como la reclamación argentina sobre la soberanía de las islas Malvinas, la lucha contra el narcotráfico de México, la propuesta de la República Dominicana de atajar la especulación con el precio de los alimentos y los combustibles o la condena del embargo económico y comercial contra Cuba también serán tratados en la Asamblea General.

El dato

El ocaso de Obama. Al hablar el miércoles ante unos escépticos miembros de la Asamblea General, Obama defendió su oposición a un plan palestino de buscar la condición de Estado. Aunque inicialmente recibió una acogida amable, el mandatario no atrajo entusiasmo al explicar -sin utilizar la palabra veto- por qué Estados Unidos no respaldará la propuesta.

Fuente: La República

lunes, 19 de septiembre de 2011

¿Por qué Ollanta no fue a Arequipa?

Editorial del diario El Pueblo: ¿PORQUE NO VINO EL PRESIDENTE?

Hay, sin duda una manera diferente de gobernar el Perú por parte del presidente Ollanta Humala. Destaca, por ejemplo, su afán de no exponerse sino lo estrictamente necesario y de sólo dirigirse a sectores y pueblo cuando las circunstancias lo requieren y también es notoria su decisión de desvincularse de poderes tradicionales que antes eran singularmente considerados en el país.

Nadie ignora que la minería es un elemento fundamental del crecimiento nacional, como que de ella provienen el 30 por ciento de los ingresos fiscales, y también la mayor parte de las exportaciones nacionales, que tienen mercados abiertos en los cinco continentes y especialmente en las grandes potencias como lo son ahora China, India, Estados Unidos y Europa.

El boom minero no data de muchos años, y ha permitido la bondad económica de que disfrutan quienes trabajan en el sector aunque ese bienestar no se ha extendido a las comunidades aledañas a las minas y por ello han surgido desacuerdos entre minería y agricultura, y un arbitraje de gobierno que muchas veces fue señalado como de complicidad con el poder económico.

El gobierno actual no ha hecho nada contra la inversión extranjera. Por el contrario el programa electoral del actual presidente fue sustituido, por la llamada “hoja de ruta”, que devolvió confianza suficiente a mayoría ciudadana que respaldó a Ollanta Humala y favoreció su triunfo en segunda vuelta.

Sobrevino entonces una negociación discreta pero firme, con los empresarios mineros para conseguir mayor aporte a la tarea de la inclusión social y una más justa proporción de las ventajas del país dueño de la riqueza del subsuelo en relación a la de antes. Se consiguió el objetivo y ahora los mineros entregarán al gobierno, y a los pueblos 6 veces más que el llamado óbolo voluntario.

Este logro, si es muy importante para el Perú, lo es más por la forma como ha sido obtenido, mediante conversación y que no ha creado heridas ni desencuentros determinantes de que los inversores extranjeros se vayan.

El ministro de Energía y Minas, era el llamado a clausurar la Convención y así lo hizo. El presidente Humala en Lima está preparando un viaje a Estados Unidos que es muy importante, ahí podría estar el origen de su no presencia en Arequipa.

Fuente: El Pueblo

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Segregación escolar en Chile

Segregación escolar en Chile

Escribe: Guillermo Montt

Chile tiene, en materia socioeconómica, los niveles de segregación escolar más altos de los 65 países que participaron en Pisa 2009. En promedio, un alumno del quintil socioeconómico más bajo está en un colegio donde el 40% de sus compañeros también son del primer quintil y sólo el 5% de sus compañeros son del quintil más alto. Un alumno que pertenece al quintil más acomodado va a un colegio donde el 52% de sus pares son del quintil más alto y sólo el 6% son del primer quintil.

En un sistema educacional sin segregación alguna esperaríamos que estos dos alumnos tengan un 20% de compañeros del primer quintil y un 20% de compañeros del último quintil. Los sistemas exitosos en materia educacional están más cerca de este escenario no-segregado que nosotros. En Finlandia, por ejemplo, un alumno del primer quintil va a una escuela donde el 25% de sus compañeros son del quintil más bajo y el 15% del quintil más alto. En Noruega, Alemania, Suecia, Estonia, Japón y Singapur la historia es similar y apunta a que un sistema escolar de excelencia puede serlo en un contexto de integración social

Dado que es en la escuela donde ocurren la mayoría de las interacciones sociales no familiares de los adolescentes, es muy poco probable que un estudiante del primer quintil tenga algún tipo de interacción con un alumno de un nivel socioeconómico medio-alto o, alternativamente, que un adolescente de origen acomodado tenga algún tipo de interacción con pares de menor nivel socioeconómico. En el mejor de los casos, nuestros niños tendrán que esperar hasta los 18 años para conocer una realidad socioeconómica más amplia que la de su propio hogar y quizás experimentar de manera directa la desigualdad de nuestro país.

La segregación socioeconómica en Chile debe preocupar a aquellos que esperan que los alumnos aumenten su rendimiento académico, a aquellos que esperan avanzar hacia una sociedad que de verdad permita la movilidad social y también a quienes anhelan una sociedad cohesionada, tolerante e integrada.

La segregación socioeconómica escolar supone también segregación académica. Nuestros alumnos en desventaja social están en escuelas donde la mayoría de sus compañeros están también en desventaja académica, por lo que no se benefician de las mayores expectativas educacionales, las normas orientadas hacia el éxito académico, los mejores profesores, la mejor disciplina y el mejor rendimiento de sus compañeros que están en escuelas de mejor nivel socioeconómico. Con segregación se hace mucho más difícil levantar el rendimiento de los alumnos que más lo necesitan y, por consiguiente, levantar el rendimiento del país.

Si nuestros alumnos en desventaja social no tienen acceso a los mismos recursos educacionales ni a los mismos climas favorables de aprendizaje que tienen los alumnos del primer quintil, sus posibilidades de movilidad social están reducidas de antemano. A menos que logren ser parte de la exclusiva minoría que logra estar en colegios con pares de buen nivel académico, es muy poco probable que los alumnos del primer quintil lleguen a la universidad, aun cuando tengan la habilidad y disposición al esfuerzo para hacerlo. Al permitir estos niveles de segregación, nuestro sistema escolar limita involuntariamente la movilidad social que promete.

Pero la segregación socioeconómica escolar tiene consecuencias que van más allá del beneficio en rendimiento o movilidad para un alumno particular. La segregación escolar retrasa y limita el contacto entre personas de diferente origen social, debilitando valores como la tolerancia, el diálogo o la cohesión. Para entender el peso de este costo social debemos comprender el sistema escolar como algo que entrega mucho más que rendimiento académico y posibilidades de movilidad social para individuos.

La situación de segregación escolar en Chile es resultado, en parte, de los altos niveles de segregación residencial y las políticas (o falta de) que la permiten. Pero también de la ausencia de incentivos y políticas educacionales que fomenten la integración. Sistemas educacionales como el chileno, donde los padres eligen las escuelas para sus hijos y el nivel de recursos invertidos por alumno depende del nivel de ingresos familiar, tienden automáticamente a la segregación. Sin embargo, otros países fomentan la elección escolar y el financiamiento a través de vouchers sin la segregación que vive Chile (Bélgica o Eslovaquia, por ejemplo) y otros sistemas escolares buscan activamente la libertad de elección con miras a la integración, como es el caso del sistema escolar de Boston en Estados Unidos.

La Subvención Escolar Preferencial (SEP) es sin duda un paso hacia una mayor integración, pero poco hace para aminorar la segregación en colegios municipalizados o particulares pagados. Los efectos no deseados de la SEP -como establecimientos que concentran alumnos vulnerables para aumentar sus ingresos (y ganancias)- deben ser cuidadosamente monitoreados.

Mientras las escuelas municipales no sean una opción atractiva para los alumnos de clase media, ellas seguirán recibiendo -y excluyendo- a la parte más vulnerable de nuestra población. Mientras las escuelas particulares subvencionadas puedan seleccionar a sus alumnos sobre la base de criterios académicos, la subvención preferencial no reducirá la segregación académica en Chile. Y mientras los colegios particulares pagados ignoren los beneficios sociales e individuales que tiene el integrar al menos un poco las salas de clases, Chile seguirá siendo un país con alta segregación en los colegios y fuera de ellos, y seguiremos sufriendo las consecuencias negativas de la segregación.

Fuente: El Mercurio

domingo, 11 de septiembre de 2011

Enfoque de inclusión social

Inclusión: un concepto y un proyecto en proceso

Escribe: Javier M. Iguíñiz Echeverría
Profesor del Departamento de Economía de la PUCP

El término “inclusión” en el ámbito de la política social se contrapone al de “exclusión social”. En su origen, europeo, y en términos generales, se trata de una exclusión respecto de las actividades normales de la sociedad. La política social debe incluir, integrar o reintegrar a quienes no participan en ellas. Hoy el concepto adquiere nuevas connotaciones, especialmente en países subdesarrollados. Recojamos del libro Defining Poverty in the Developing World, editado por la Prof. Stewart y otras, algunos aspectos de esta propuesta para ver la problemática social.

Un origen europeo

La primera utilización de “exclusión social” parece ser la de Lenoir en 1974 y adquiere importancia porque se enfrenta a las dificultades por las que pasa el sistema de bienestar europeo y a la insuficiencia y precariedad del empleo, generalmente asociadas a las reformas neoliberales y a la globalización.

La exclusión se ha definido en documentos oficiales europeos “en relación con los derechos sociales de los ciudadanos... a ciertos niveles básicos de vida y a la participación en las principales oportunidades sociales y ocupacionales de la sociedad.”

La exclusión lo es, pues, respecto a actividades y estándares considerados valiosos y normales. Los excluidos en esta perspectiva son minorías.

¿Qué aportó?

Hay muchos enfoques sobre la pobreza en los países. ¿Qué aportó el enfoque de la exclusión? En primer lugar, concibe la pobreza en términos más amplios que el poder adquisitivo de las familias. En esto se parece a varios otros.

En segundo lugar, en vez de enfocar el problema en términos individuales o de hogares aislados se interesa en las relaciones sociales de las que está excluida la gente. Ser excluido de esas relaciones es lo que genera carencias y vulnerabilidad en rubros como alimentación, salud, etc.

Esto ya sugiere un tercer punto, y es que las personas o grupos son incluidos o excluidos de una sociedad particular. Podrían no serlo en otra con distintos valores y estándares. En cuarto lugar, sin descuidar los resultados, el mayor interés está en los procesos que explican esas carencias.

El énfasis en los procesos proviene de que el enfoque de la exclusión social polemiza con el enfoque monetario, en cuanto este se suele concentrar en elevar el nivel de ingresos de grupos específicos, focalizados, sin interesarse mucho en los mecanismos y relaciones sociales que ‘dieron lugar a’ y reproducen la pobreza. Para el enfoque monetario actual gran parte de la responsabilidad reside en las carencias materiales y morales de los propios pobres, no del lugar que ocupan en la sociedad.

En países subdesarrollados

Se puede entender entonces que en países subdesarrollados resulta problemático concebir la exclusión social a la manera europea. Para empezar, los excluidos del sistema de bienestar y del empleo adecuado no son minorías. Las familias minoritarias actualmente incluidas en lo que hay de “sistema de bienestar” son muy pocas y no pueden cargar con todo el costo de la inclusión.
De ahí la importancia para ese fin de las rentas provenientes de la explotación de los recursos naturales. Pero, además, se proponen a menudo otros criterios para establecer en qué y a quiénes se incluye. En países con alta incidencia de pobreza estarían socialmente excluidos, por ejemplo, quienes no alcancen desempeños mínimos relativos a la salud, nutrición y educación.

Este enfoque converge así con el de las “capacidades” o el de “necesidades básicas” o el de “derechos”. Los que excluyen serían, entre otros, los que pagan bajos salarios, capturan grandes beneficios de la intermediación comercial y financiera, impiden la entrada de nuevos competidores, evaden el pago de impuestos o desvían el gasto público a fines menos urgentes.

Miradas al Perú desde la exclusión

El enfoque no es nuevo entre nosotros. En 1996, Figueroa, Altamirano y Sulmont publicaron un libro, Exclusión social y desigualdad en el Perú (Lima: OIT). Para ellos: “El concepto de exclusión social se refiere a la acción y efecto de impedir la participación de ciertos grupos sociales en aspectos considerados como valiosos de la vida colectiva”. Y añadían: “La exclusión social es el reverso de la integración social”.

En ese libro se concentran en la relación entre exclusión y desigualdad. Para los autores, convenía añadir a la exclusión económica (del mercado de trabajo, de crédito y de seguros) y política (derechos de propiedad o salud, educación y justicia) la exclusión cultural (manejo del idioma, alfabetismo y escolaridad, adhesión a ciertos valores, discriminaciones). La población en el Ande y en la Amazonía estaba masivamente excluida según los tres criterios simultáneamente.

Hacia adelante

Hay hoy en el mundo un gran miedo a institucionalizar lo que favorece a los pobres asalariados, independientes, ciudadanos en general. La inclusión generará resistencia porque, para que haya sitio digno para todos en el Perú, debe transformar tanto la parte incluida como la excluida de la sociedad, así como sus relaciones.

Si bien felizmente hay fuertes procesos de inclusión en curso, hay también procesos de exclusión que son estructurales. Por ello, potenciar los primeros, por ejemplo, la atención institucionalizada y universal a la salud, y revertir los segundos, como por ejemplo la desigual calidad de la enseñanza básica, están ya, felizmente, en la agenda pública. El proyecto y el concepto se retroalimentan.

Fuente: Revista Domingo