domingo, 4 de abril de 2010

La reforma de la salud en Estados Unidos

La salud que Obama prometió

Informe Estados Unidos. La reforma que acaba de ser aprobada en Estados Unidos es un paso decisivo para lograr que el acceso a los servicios de salud sea un derecho reconocido y una responsabilidad que corresponde asumir a los estados. Aquí una somera exposición del contenido de una norma considerada histórica.

Rick sufrió la mutilación de dos dedos de la mano derecha en un accidente de trabajo. Los médicos podían haberle repuesto ambos dedos, pero por desgracia Rick no tenía un seguro médico que cubra la operación. Así que le dieron la tarifa estándar: 12 mil dólares por reponerle el dedo anular y 60 mil por el dedo medio. No tuvo más remedio que optar por el dedo más barato. Vivir con miedo a enfermarse o sufrir un accidente es normal para él y otros 45 millones de norteamericanos que no tienen seguro médico. A pesar de que sus ingresos –30 mil dólares al año– no son bajos sí son insuficientes para pagar los 100 mil dólares de prima anual que exigen las aseguradoras.

Pero incluso teniendo un seguro –como los otros 250 millones de norteamericanos que sí están afiliados– no tienen garantizado el acceso a la salud. Las pólizas señalan una extensa lista de restricciones que deja a los usuarios con una mínima cobertura. Hasta hace dos semanas la gestión de la salud era completamente privada en Estados Unidos. Las compañías decidían cuánto cobrar y qué tratamientos cubrir a sus usuarios sin que nadie los fiscalice.

En su campaña presidencial, Barack Obama prometió revertir esta situación. El 23 de marzo pasado cumplió con su promesa al firmar una ley que crea un sistema de subsidios para los que no pueden pagar un seguro y da financiamiento a quienes ya lo tienen y no puedan cubrir parte de sus tratamientos. Prohíbe también negar atención por enfermedades preexistentes y dejar de atender a un paciente porque no ha pagado la cuenta.

Dura pelea. Para los norteamericanos esta norma es la legislación de carácter social más importante promulgada en los Estados Unidos en los últimos 40 años. Su aprobación fue el resultado de un enconado debate entre demócratas y republicanos. Estos últimos han llegado a amenazar al gobierno de Obama con dar de baja a la reforma apenas regresen al poder. Según dicen, el presidente está socializando la salud y no respeta la economía de libre mercado. A ellos se les podría responder recordando las palabras del Premio Nobel de Economía, Amartya Sen: “Todos deberíamos poder admitir que injusticias tales como la falta de atención médica o la ausencia de medicamentos podrían eliminarse, sin esperar a ponernos de acuerdo sobre la visión de la sociedad que hay que promover”.

Aun cuando Obama no ha logrado que la salud sea considerada un derecho inherente al ser humano, dado que el Congreso excluyó a los inmigrantes ilegales, la firma de esta ley será sin duda el sello indeleble de su gestión. Aquí una síntesis de lo que se ha logrado con la reforma:

• Enfermedades preexistentes. Durante los últimos tres años, se les negó cobertura a 12 millones de personas debido a una enfermedad preexistente de manera directa o indirecta por medio de primas altas. Con el plan del presidente Obama, será ilegal que las compañías de seguro nieguen cobertura por razones o riesgos de salud. Tampoco se podrá cancelar la cobertura de una persona enferma que haya agotado los recursos de su seguro. Según un estudio del Congreso de los Estados Unidos, en el transcurso de cinco años, tres grandes aseguradoras les cancelaron la cobertura a 20,000 personas, ahorrándose así el pago de reclamos médicos por US$300 millones.

• Bolsillo limitado. Se fijará un límite para los gastos por cuenta propia para que las personas no se vayan a la quiebra cuando caigan enfermas. Dejarán de pagar deducibles (gastos de salud que el seguro no cubre) si estos alcanzan el 70% de sus sueldos. En la mayoría de los casos las aseguradoras solían dejar al paciente las facturas más altas de sus tratamientos. Eludir esos pagos les permitía ganar el 200% de la inversión que hacían. Según Obama, al intervenir el Estado con una norma que limita el gasto del usuario, las compañías se verán obligadas a mejorar sus tarifas y coberturas porque se generará mayor competencia. Además todos los chequeos preventivos serán gratuitos.

• Tercera edad. Medicare, el seguro médico para los jubilados, tendrá una mayor cobertura. Reducirá los costos que deben asumir los beneficiarios. La reorientación de Medicare generará un ahorro que prolongará la existencia del fondo de salud para atender a los próximos jubilados. También se harán descuentos del 50% en medicamentos de marca recetados a personas de tercera edad. Medicare, creado en 1965, tenía coberturas de atención y de medicamentos bastante reducidas para atender satisfactoriamente a adultos mayores.

• Sistema especializado. A partir del 2013 funcionará un sistema especializado que permitirá a los estadounidenses tener un seguro de bajo costo y a las pequeñas empresas un punto centralizado para comprar seguros donde puedan comparar opciones fácilmente en base a precio, beneficios y calidad. Este nuevo mercado de seguros permitirá a los futuros usuarios y a las pequeñas empresas comprar pólizas a precios competitivos. En el plan de Obama los estadounidenses que tienen seguro médico y están satisfechos con él pueden retenerlo. Nadie está obligado a cambiar de aseguradora. Pero quienes pierden el empleo, cambien de trabajo o se muden tendrán a su disposición nuevas opciones económicas y de alta calidad en el sistema.

• Créditos tributarios. El dinero que se dispone para pago de impuestos servirá para cubrir un seguro. Se otorgará este beneficio a los solteros según sus ingresos. Y también a las familias que limiten qué porcentajes de sus sueldos pueden gastar en primas de seguros. También las pequeñas empresas serán beneficiadas con créditos tributarios a manera de recompensa por asegurar a sus empleados.

• Seguro público. Se ofrece un seguro médico público para quienes no estén asegurados y para aquellos que no pueden encontrar una alternativa más económica. Funcionará como cualquier aseguradora privada: debe ser autosuficiente y depender de las primas que cobre. Y para las personas catalogadas de “alto riesgo” –obesas, con problemas cardíacos, entre otros– tendrá nuevas coberturas de bajo costo por medio de un fondo de seguro dedicado especialmente para ellas.

• No más déficit. Se limitará el costo del cuidado de salud a largo plazo, pero al mismo tiempo se invertirá en mejoras de calidad, medidas de protección al consumidor, prevención y asistencia con primas de seguros. Aunque Estados Unidos ocupa el segundo puesto mundial en gastos de salud –15.3% del Producto Bruto Interno (PBI) en 2007– dicho dinero se va en reparaciones a usuarios y no en inversión en salud.

• Calidad antes que cantidad. Se ofrecerá incentivos para que hospitales, médicos y otros mejoren la calidad de sus servicios. Este plan de salud también incluye planes piloto para nuevos modelos que se centran en la prevención.

• Supervisión. Se creará una comisión independiente de médicos y expertos en salud pública para detectar el despilfarro, fraude y abuso en el sistema. La comisión hará recomendaciones al Congreso sobre cómo promover mayor eficiencia y más calidad en Medicare. Esta comisión no estará autorizada para proponer o implementar cambios en Medicare que racionen la atención o afecten los beneficios, la elegibilidad o el acceso de beneficiarios al cuidado médico.

Lo que ‘Sicko’ demostró

• Michael Moore estrenó en el 2007 “Sicko”, un film de crítica al sistema de salud estadounidense. Para llevarlo a cabo, Moore solicitó a través de su página web historias de norteamericanos que hubieran sufrido en carne propia los abusos del sistema. De los 25 mil casos que recopiló eligió un puñado que expuso en un documental de dos horas. A través de ellos mostró los excesos de las aseguradoras y la vulnerable posición de quienes no están afiliados a ninguna compañía de seguros.

• También reunió los testimonios de ex trabajadores de dichas empresas. Ellos revelaron haber sido entrenados para rechazar los pedidos de los usuarios y encontrar falencias en sus solicitudes. A la vez compara la gestión de la salud con otros países como Canadá, Inglaterra, Francia y Cuba, donde la salud es un asunto de estado y es considerada un derecho de las personas, sin importar su condición social ni económica.

Acceso universal en el Perú

• Según Foro Salud, en el Perú el 25% de la población no tiene seguro ni acceso a la atención médica. Nuestro gasto en salud es el 4.9% del PBI, muy por debajo del promedio latinoamericano. Y si desglosamos la cifra encontramos que solo el 1.3% lo pone el sector público, la diferencia es el gasto de los usuarios.

• En abril del 2009, el Congreso del Perú aprobó la Ley Marco de Aseguramiento Universal en Salud, Ley Nº 29344. Esta norma busca garantizar el derecho pleno y progresivo de toda persona residente en el país a la seguridad social en salud. Plantea tres regímenes de financiamiento de las primas del seguro: el subsidiado para los pobres; el contributivo para aquellos que pueden pagar las primas de seguro, y un régimen mixto con aporte parcial del ciudadano y del Estado.

• ¿Qué falta para que se aplique? La promulgación de su reglamento. El Ejecutivo debió publicar el reglamento en 90 días pero ya pasó cerca de un año y seguimos esperando.

940 millones de dólares costará poner en marcha la reforma de salud.

95% de los norteamericanos obtendrá un seguro para el 2014.

20 millones de personas se quedarán sin cobertura médica por ser inmigrantes ilegales.

Fuente: Revista Domingo

No hay comentarios.: