sábado, 17 de octubre de 2009

La confianza pública

La confianza pública

Por: Juan de la Puente

La reciente encuesta de Ipsos/Apoyo sobre la confianza de los peruanos en las instituciones evidencia dos brechas que expresan las dimensiones de la crisis de Estado. La primera se refiere a la mayor confianza que despiertan las instituciones privadas, como las iglesias, católica y evangélica y los medios de comunicación, sobre las del Estado. En algunos casos la confianza ciudadana a lo privado, sobre lo público, es mayor hasta en 30 puntos, a pesar, inclusive, de que instituciones como el Poder Judicial incrementaron sus cuotas de legitimidad recientemente.

La segunda brecha se produce al interior del mismo Estado. Según la encuesta, los mayores índices de confianza estatal superior al 50% son del Reniec, las FF.AA. Essalud, la Defensoría del Pueblo y a la Sunat. Estos porcentajes son muy superiores a los que muestra el Congreso (17%), el Poder Judicial (29%) y el Ejecutivo en su conjunto (25%).

El concepto de islas de eficiencia que comúnmente explican estas diferencias en Estados de poco desarrollo, no parece aplicarse al sondeo que comentamos. La percepción a la que alude la encuesta no implica en todos los casos la afirmación de eficiencia. Se trataría, al parecer, de una percepción de cercanía a la gente o, si se quiere, de utilidad pública que sus autoridades han sabido rentabilizar socialmente, en unos casos por una gestión eficaz y en otros por protección y solidaridad. La cuota de confianza en las FF.AA. no puede desligarse de su compromiso reciente en el VRAE, como la del Reniec de su expansión en el interior del país. En el caso de Essalud, la mejora de 19 puntos en un año es el resultado de una eficaz gestión de la inversión física, del desembalse de operaciones y del cambio en el modelo de atención, una reforma que luego de tres años se hace evidente. Asimismo, en la confianza a la Defensoría, existe una combinación de ambos factores, acompañada de una clara apuesta democrática de su titular, expresada en momentos cruciales.

En una década marcada por la crisis de un Estado que distribuye poco y mantiene un alto déficit en la universalización de derechos para la equidad, es interesante la ubicación de experiencias de instituciones que gastan con eficacia, entregan derechos y contribuyen a mejorar la densidad del Estado. Son, ciertamente, pocas experiencias, pero son; abren zanjas de una reforma estatal que si bien es cierto debería empezar desde arriba, se inicia desde abajo.

Fuente: http://www.larepublica.pe/archive/all/larepublica/20091017/10/node/225287/total/1634/pagina

No hay comentarios.: